Sindrome de Apnea Obstructiva del Sueño en Niños

Dr. Joaquín G. Ceballos Ramírez
Centro Integral de Diagnóstico del Ronquido y Apnea del Sueño
Clínica y Hospital de Especialidades
Nuevo Laredo, Tamaulipas

La primera descripción de esta entidad en la literatura médica data de 1892    (Dr. W. Osler) pero no fue hasta 1976 cuando Guilleminault comunicó la primera serie de ocho niños diagnosticados mediante polisomnografía. No obstante, y pese al auge que ha tenido en los últimos años esta patología del sueño y las revisiones que se han publicado y la divulgación de estos temas, todavía hay bastante desconocimiento de esta entidad entre los Médicos y son muchas las incógnitas que quedan por resolver en el campo del Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (AOS) en niños, donde los Pediatras están llamados a desempeñar un papel fundamental en conjunto con el Otorrinolaringólogo.

DEFINICION
Los criterios de definición de esta entidad se han ido modificando en los últimos años para ajustarlos a la fisiología de la edad pediátrica. Por una parte no es necesaria una apnea de diez segundos, criterio usado en adultos, para que se produzcan en niños desaturaciones de oxigeno y retención de CO2 de significación patológica. Por otra parte la somnolencia diurna excesiva no es un síntoma cardinal en la infancia y como hecho diferenciador con el adulto existe la evidencia de que en los niños es muy importante la hipoventilación o la hipopnea, en ocasiones de mayor frecuencia que la interrupción total de flujo aéreo. Por tanto, se podría definir la apnea obstructiva del sueño en niños como la ausencia parcial (hipopnea) o total (apnea) de flujo aéreo nasal y oral, de duración superior al duplo de un ciclo respiratorio, en presencia de actividad muscular continua torácica y abdominal, producida durante el sueño que ocasiona disminución de la saturación de oxigeno acompañada o no de incremento de la retención del CO2.
La hipopnea se establece cuando la disminución del flujo aéreo nasobucal es superior al 50 por ciento y se acompaña de desaturaciones de oxígeno superiores al 4%. En la edad pediátrica las hipopneas tiene una repercusión muy importante en la AOS, por lo que quizá sería más conveniente denominarla como Síndrome de Apnea Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAHOS), tal como fué presentada esta plática por un servidor ( Dr. J. Ceballos) en las jornadas médicas de la asociación médica de nuevo laredo en julio del 2004.

EPIDEMIOLOGIA
El SAHOS pediátrico se da por igual en niños y niñas de todas las edades, pero es más frecuente entre los 2 y 8 años de edad, y especialmente entre los 3 y 6 años, debido a que en este periodo etario las relaciones anatómicas de la vía aérea superior y el tejido linfoide local hacen que el calibre de las mismas sea menor.
Es difícil determinar la prevalencia de esta entidad debido a que no existen estudios epidemiológicos amplios. Los estudios realizados utilizando la polisomnografía (PSG) como método diagnóstico constan de pocos casos y siempre en pacientes seleccionados.

CLINICA
El síntoma más evidente durante el sueño es el ronquido pero también, son evidentes para los padres las pausas respiratorias, sueño intranquilo, diaforesis, pesadillas, terrores nocturnos, enuresis y otros trastornos del sueño. En vigilia se observan trastornos del comportamiento(hiperactividad, escaso rendimiento escolar, inhibición social, mal carácter, agresividad), somnolencia, cefalea matutina, sed excesiva al levantarse y en casos severos y prolongados cor pulmonale y hasta múerte súbita.
La somnolencia es un síntoma poco habitual en el niño pequeño afecto de SAHOS y se da más en adolescentes obesos.

Desde el punto de vista somático el niño pequeño afecto de SAHOS suele ser delgado y en ocasiones con un crecimiento deficiente que se normaliza tras la adenoamigdalectomía. Es muy evidente la recuperación ponderoestatural que se produce tras el tratamiento. En el adolescente obeso no es rara la presencia de SAHOS y el pronóstico tras el tratamiento no es tan bueno como en los niños.

Desde el punto de vista cardiovascular está descrito cor pulmonale e hipertensión arterial, principalmente diastólica.

La enuresis también es frecuente en niños con SAHOS, al igual que en la población en general, y no se ha demostrado que el tratamiento revierta significativamente esta situación.

FACTORES PREDISPONENTES
Sin duda alguna la hipertrofia amigdalar y adenoidea es el factor más importante aunque también se puede producir SAHOS en niños con amígdalas y adenoides de tamaño normal. La obesidad se debe considerar en el niño mayor y en adolescentes. Todos los síndromes que consten de alteraciones craneofaciales con glosoptosis, retrognatia, alteraciones palatinas y cualquier otra que modifiquen la vía aérea superior, constituyen factores de riesgo del SAHOS (Pierre Robin, Treacher-Collins, Apert, Trisomia 21, etc.)

VALORACION DEL NIÑO CON SOSPECHA DE SAHOS
En un niño o niña con características clínicas compatibles se debe efectuar una exploración otorrinolaringológica detallada encaminada a valorar hipertrofia del tejido linfoide, alteraciones del paladar y de la mandíbula. Hay que descartar otras causas orgánicas que interfieran con el sueño (asma, rinitis, eccema, otitis media serosa, reflujo gastroesofágico, etc.).
Estudio Radiológico simple o computarizado de Senos Paranasales, Ortopantrografía etc.

Cabe la posibilidad de realizar una estudio computarizado del sueño de prferencia en el domicilio del paciente, en general muy bien tolerada por los niños, sin grandes dificultades técnicas.   En Tucson han realizado estudios polisomnográficos domiciliarios con registros válidos en más del noventa por ciento de los niños cuyas edades oscilaban entre los 5 y 12 años.

En nuestra practica, en los niños con un alto índice de sospecha de SAHOS, pedimos a la familia que realice un vídeo doméstico durante el sueño de unos 20-30 minutos de duración, con el tórax y abdomen descubierto, con registro sonoro,  para ser valorado en el Centro Integral del Diagnóstico del Ronquido y Apnea del Sueño ( CIDRAS) de la Clínica y Hospital de Especialidades de Nuevo Laredo en México y dependiendo del diagnóstico final ofrecer el tratamiento ideal para cada paciente.

TRATAMIENTO
El tratamiento de elección en la mayoría de los casos consiste en la amigdalectomía con adenoidectomía. El SAHOS constituye una indicación de amigdalectomía absoluta. Las complicaciones intraoperatorias y postoperatorias de los niños con SAHOS  sabemos de antemano son importantes y deben ser conocidas por los médicos anestesiólogos.

Otra alternativa terapéutica es la colocación de prótesis dentales o intervenciones de cirugía maxilofacial encaminadas a adelantar el maxilar y la lengua y por tanto incrementar el calibre de la vía aérea superior.

En algunos casos puede ser necesario recurrir a la administración de una presión continua positiva en la vía aérea (CPAP) como sucede en enfermedades neuromusculares, obesidad, malformaciones craneofaciales, trisomía 21 y en aquellos SAHOS donde haya fracasado la adenoamigdalectomía. El CPAP  dispone de mascarillas pediátricas que consiguen una mejor tolerancia del tratamiento. Las necesidades de presión deben ser individualizadas, no existiendo criterios en relación con la edad o a la patología subyacente. Es necesario efectuar un ajuste individualizado de la presión así como la reevaluación periódica de la misma con registro  del estudio computarizado del sueño.

CONCLUSIONES:
El SAHOS infantil puede evolucionar espontáneamente a una resolución total por los cambios anatómicos que se producen en la infancia pero en otras ocasiones se pueden derivar complicaciones importantes de tipo cardiovascular y/o  deficiencias neurocognitivas.

La evolución de los niños con SAHOS sometidos a adenoamigdalectomía suele ser excelente, con una rápida recuperación de los parámetros antropométricos, especialmente el peso, mejoría en su comportamiento y rendimiento escolar. Aunque las características clínicas avalen una muy probable desaparición del SAHOS consideramos ser necesario realizar un control de estudio computarizado del sueño a los 3-6 meses de la adenoamigdalectomía para constatar la resolución del SAHOS. Conviene advertir que la presencia de SAHOS en la infancia es un factor de riesgo para padecer esta entidad a mayor edad, siendo la obesidad y el consumo de alcohol factores relevantes para su reaparición.

En definitiva, los pediatras de atención primaria son los  agentes básicos para la sospecha diagnóstica de esta patología y en conjunto con el otorrinolaringólogo valorar cada caso de esta patología que tiene muchos aspectos por descubrir y que diagnosticada y tratada adecuadamente genera beneficios importantes para la salud física y psicológica de estos niños y sus familias
 

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